Cuello de soldador AKAH de cuero de bandera de AKAH es una Trabajos de soldadura con el número de fabricante 91885045.
Die handgenähte Schweißhalsung aus ökologisch gegerbtem und extrem reißfestem Fahlleder verfügt über einen extra starken Messingwirbel. Zum zusätzlichen Schutz des Hundes ist die Halsung lederdoubliert.
Alle Haken und Ringe sind von Hand angenäht. Durch die zwei vernähten und von Hand gewachsten Fäden sind die Handnähte unserer AKAH Handsattler extrem belastbar - im Gegensatz zu einer Maschinennaht. Mit einem Fettgehalt von ca. 18 % enthält unser AKAH Leder einen hohen Fettanteil und ist somit sehr hochwertig
Größe: 45 cm
Für große Schweißhunde
Halsweite 36-46 cm (verstellbar), 45 mm breit
La empresa AKAH Albrecht Kind GmbH es probablemente la casa mayorista europea más antigua del sector de la caza. Desde sus inicios, la empresa ha sido una compañía mayorista para la caza y el tiro deportivo. Con el tiempo, se añadieron la manufactura de artículos de cuero y un taller de armería. ¡En AKAH, cazadores y tiradores deportivos encuentran todo de una sola fuente! AKAH no solo ofrece armas, munición, visores telescópicos y prismáticos, sino también cualquier equipamiento necesario para la caza, el rastreo, el adiestramiento de perros de caza y la gestión de la fauna silvestre. Los amantes del outdoor también encontrarán lo que buscan en AKAH, ya que AKAH ofrece un amplio surtido de ropa, calzado, botas y diversos accesorios para su uso en la naturaleza, por ejemplo, para el trekking.
Trabajo duro en el Solling brumoso
DACHBernhard comprueba el ajuste de la correa de Fahlleder antes de dar una breve orden a su Deutsch Drahthaar, Hasso. La humedad fría le cala los dedos, pero Hasso avanza concentrado, con el hocico tan pegado a las hojas que su aliento forma pequeñas nubes. En un momento, Bernhard se detiene, se ajusta la chaqueta BALENO y escucha el lejano grito de un arrendajo. Junto al viejo camino forestal que conoce desde joven, las hojas húmedas cubren sus botas de goma AIGLE. La niebla cuelga densa e inmóvil entre los troncos de las hayas. Bernhard mira el reloj: aún no son las siete. El día en Solling comienza, como tantas veces en otoño, fuera, caminando con perro y correa.
Ver esta escena ›


